Conny und Matthias um die Welt

Con amigos en São Paulo

São Paulo, Guarulhos. Aterrizamos y ya conocemos todo, ya sabemos a donde ir, un poco como un viaje al pasado. ¿O no? En 2009 cuando yo vine por primera vez, pude dormir en la casa de Felipe, Fernando y Daniel. Luego, en 2011 mi hermano y yo estuvimos en la boda de Mariana y Fabricio, en la playa. Una boda de sueños. En 2014 Matthias y yo estuvimos con Danilo y Paula, y luego celebramos el año nuevo con toda la cuadrilla, en la playa, claro. Matthias aprendió allí como preparar un verdadero caipiriña brasileña. Ahora, en 2018, más amigos se han casados, tienen perros, y hijos. Marcelo vive en Barcelona, Danilo y Paula viven en Mainz. Al azar, los tres están en Brasil y van a vivir con Felipe. Nosotros vamos a vivir en la casa de Mariana y Fabricio.

Sonamos. Escuchamos un “gringos” muy cordial por el interfono. Y desde allí empiezan esos abrazos. Muchos. A los brasileños les encanta abrazar y tocar. 🙂 Estamos completamente destruídos de la ultima noche sin dormir y nos acostamos. Por la noche nos reunimos con la mayoría de la pandilla en un bar. Hay muchas cervezas, caipriñas, cigarillos. El siguente día tenemos un almuerzo de resaca (nadie quiere encontrarse temprano). Se sirven platos típicos de Brasil y otra vez cerveza. Ay, Díos. Y exactamente como en la noche anterior todos hablan todos a un tiempo y se rien mucho. Como lo extrañaba! Por eso amo a esta cuadrilla de São Paulo.

En la tarde vemos todos otra vez en la casa de Mariana y Fabricio. La suspensión de la hamaca se rompe. Hay muchas risas de nuevo. Otra vez hay cerveza, otra vez todos hablan todos a un tiempo. Y como siempre preparo mis cosas en el fondo mientras los otros estan charleando. Y regresa la sensación que yo no quiera irme. Me tomaron demasiado cariño. Todos son bastante diferentes pero quiero mucho a cada uno de ellos. La despedida es dura como siempre. Muchos abrazos, muchos toques. Fabricio nos lleva al aeropuerto. Esta vez no como un thriller de acción con maniobras locas de adelantamiento. Tenemos bastante tiempo y vamos muy relajados. Cuando decimos adíos tengo lágrimas en mis ojos. Ay, siempre estoy triste en este aeropuerto. São Paulo, Guarulhos. Horrible. Pero hay una nueva fecha ya: 2021, el décimo aniversario de la boda de Mariana y Fabricio celebraran. En la playa, por supuesto. ¿Dónde si no?

« »